CELEBREMOS EN ARMONÍA EL DÍA DEL PADRE
ARTÍCULO DE: Celestino González Herreros
Nunca fue necesario que las madres se impusieran a que se les celebrara un día determinado en el año para señalar esa justa efeméride en familia. Y fuimos nosotros, los
padres, quienes insistimos en que así fuera., por supuesto con la participación de los hijos en general y demás familiares.
Siempre el hombre consideró y valoró la vocación y los consiguientes sacrificios que conlleva el hecho de ser madre, antes y ahora. Prueba de ello es que nunca tuvo que pedir que se le reconsidere como tal y se le respete ese natural derecho.
ARTÍCULO DE: Celestino González Herreros
Nunca fue necesario que las madres se impusieran a que se les celebrara un día determinado en el año para señalar esa justa efeméride en familia. Y fuimos nosotros, los
padres, quienes insistimos en que así fuera., por supuesto con la participación de los hijos en general y demás familiares.Siempre el hombre consideró y valoró la vocación y los consiguientes sacrificios que conlleva el hecho de ser madre, antes y ahora. Prueba de ello es que nunca tuvo que pedir que se le reconsidere como tal y se le respete ese natural derecho.
El día de todas las madres, que en el pasado se celebraba el ocho de Diciembre, día de la Concepción; hoy se celebra el primer domingo de mayo y como no podía ser menos, ya se celebra el día de los abuelos y abuelas; y el diez y nueve de marzo, día de San José obrero, conjuntamente se celebra el día de todos los padres, aunque no sea tan sonado y mejor celebrado como las fechas antes mencionadas. Así pues, felicidades para todos los padres y que cumplamos muchos más
Somos más callados con nuestros destinos… A veces, con el trabajo nos olvidamos de importantes detalles sentimentales y da la impresión de que somos indiferentes, cuando sólo pensamos en sacar adelante a toda la familia, cueste lo que cueste, pero eso no se ve… Somos la piedra angular de esa prole: entramos, salimos, volvemos y así se nos pasa la vida. Los hijos crecen y apenas nos damos cuenta. Dormimos menos y pensamos más… Y sólo deseamos si llegamos a viejos, dejar de trabajar para los demás y poder entregarnos de lleno a la familia, lo contradictorio es que, entonces los hijos ya han formado sus propios hogares y nos traen a los nietos –hermoso regalo- para que nos acompañen. Como no tenemos nada que hacer, eso dicen… Entonces, solo viviremos – los abuelos- para ellos... Llevarles, traerles, etc. Pero no saben que si tenemos muchas cosas más que hacer, todo aquello que no pudimos emprender por que había que cumplir con el trabajo.
Y como al ser mayores somos nuevamente un “poco” niños, buscamos qué hacer para disfrutarlo con los nietos.
¡DIA DEL PADRE! Entonces, según aquel trabajo que desempeñábamos, tampoco podríamos estar en casa con los nuestros en fechas tan señaladas.
Espero, esta vez, no faltar a la cita. Mas, y suponiendo que los nietos, no quieran o no puedan acompañarnos, ya que van siendo mayorcitos y tienen sus preferencias… Si Dios nos lo permite, estaremos la abuela y yo, todo el rato junto, gruñendo a veces, protestando, riñéndonos, recordando el pasado y queriéndonos a nuestro modo, en armonía también.
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